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Podemos encontrar innumerables referencias de
cultivos con riego por goteo subterráneo. Además de las propias y próximas en
cultivos de hortalizas de hoja, tales como lechuga, apio o espárrago y ajo
entre otros y cultivos leñosos como cítricos y olivo. Podemos mencionar las
que aparecen en la bibliografía consultada,
alfalfa, maíz, algodón, césped, manzano, pimiento, bróculi, melón, cebolla,
patata, tomate entre los más importantes.
Ahora intentaremos exponer algunas reglas prácticas
básicas en este sistema y algunas características de las aplicaciones más
habituales.
Teniendo en cuenta que no disponemos de la
posibilidad de controlar visualmente el correcto funcionamiento de los emisores
por estar enterrados, conviene tener en cuenta algunos aspectos prácticos que
evitaran problemas de funcionamiento de este sistema.
Control periódico de los caudales habituales de
riego por válvulas o sectores, para garantizar el rendimiento adecuado de los
emisores.
Limpieza periódica de los laterales dependiendo de
la calidad del agua. Incorporamos ácido nítrico hasta alcanzar un pH 4 ó 4,5
y abrimos las válvulas de limpieza de los extremos de las líneas de riego, si
no dispusiéramos de válvulas de drenaje.
Aplicación de Treflan (Triflourina) en los
cultivos que este registrada tal aplicación para evitar la introducción de raíces
en los emisores. Cuando regamos a
intervalos espaciados y se producen periodos secos entre riegos, así como en
suelos arenosos y laterales ubicados superficialmente. El riesgo de que las raíces
obstruyan el paso de los emisores es más alto.
En suelos arenosos dosis mensuales de treflan de
0,1 gr./gotero y en suelos francos o arcillosos realizamos dos aplicaciones al año
de 0,25 gr./gotero. Al cabo de tres
años no se encuentran raíces en la zona próxima al gotero y la concentración
de Triflourina es de 0,6 a 2,5 ppm en el suelo, lo que no representa peligro
para los cultivos siempre que esto ocurra en la zona próxima del gotero.
Hortalizas,
como lechuga, apio, melón, etc. se instalará la tubería portagoteros
previamente a la plantación y al mismo tiempo que se confecciona la banqueta de
cultivo, banqueta que recomendamos emplear en cualquier caso para los cultivos
hortícolas mencionados. La profundidad aconsejada es de
5 a 10 cm siendo habitual el empleo de cintas con gotero integrado con
pared 0,2 mm que pueden emplearse durante 4 a 5 cultivos.
Espárrago,
resulta habitual instalar las tuberías con gotero autocompensante de 2 L/h.
debajo de las garras en el momento de la plantación y se mantienen durante los
años que se explote el cultivo.
Cultivos leñosos,
donde se emplean tuberías con gotero integrado autocompensante con caudales
entre 2 y 4 L/h que se entierran a una profundidad de 50 cm. y que pueden ser
dos por línea de arboles, dependiendo del porte de los mismos, es el caso de
limoneros y olivos.
El olivo ha sido uno de los árboles cultivados
tradicionalmente en régimen de secano en nuestro país pero debido al valor del
aceite de oliva se han llevado a cabo la puesta en regadío de un número
considerable de Has y prevemos que siga la expansión del regadío debido al
considerable incremento en producción, que en secano puede estimarse en 25 Kg./árbol
mientras que en regadío podemos obtener una media de 75 kg/árbol con máximos
de 250 kg/árbol. En plantaciones jóvenes que se riegan por goteo desde el
principio se aprecia la entrada en producción muy pronto lo que permite
recuperar rápidamente la inversión realizada. La instalación de riego por
goteo subterráneo facilita enormemente la labor de cosecha. Las tuberías
portagoteros se entierran de 20 a 40 cm de profundidad. Se puede emplear gotero
pinchado autocompensante de 4 litros/hora situado a 1 m. Entre goteros y dos líneas
por línea de árboles separadas 60 cm de la línea de árboles. Al gotero
pinchado se le puede poner un microtubo en el extremo para sacar a la superficie
la gota y evitar las posibles obstrucciones por succión. Marco de plantación
habitual 7x4 = 357 árboles/Ha y también 6x4 = 416 árboles/Ha. Por supuesto se
recomienda el sistema de no cultivo para mejorar las condiciones de la cosecha y
el cultivo en general.
Céspedes y jardines,
donde se sustituyen los habituales sistemas por aspersión, menos eficaces y más
molestos. Se instala un entramado
de tuberías enterradas que cubre toda la superficie. Se han desarrollado líneas
de productos específicos para esta aplicación.
En definitiva, podemos citar innumerables casos en
los que este sistema esta funcionando de forma muy satisfactoria durante años.
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