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La diferencia con la microdifusión radica en que la
microaspersión proyecta el agua a la planta en forma de pequeños chorros, en
lugar de proyectarla en forma nebulizada y disponen de uno o varios elementos
giratorios.

Los sistemas de montajes son los mismos que los mencionados para
los microdifusores.
Este sistema de riego es idóneo para macizos de flores,
rosales, pequeñas zonas, etc.
Los microaspersores que han alcanzado mayor difusión en nuestro
país son los llamados de bailarina. El diseño de este tipo
microaspersores ha sido concebido de forma modular, con piezas intercambiables,
que permiten la obtención de distintos modelos, e incluso su conversión en
difusores, intercambiando una o varias de sus piezas.
La instalación de este tipo de microaspersores en las tuberías
se puede realizar pinchándolos directamente en la misma o conectándolos por
medio de un pequeño tubo de polietileno flexible de unos 4 mm de diámetro
interior.
La conexión por medio del tubo de polietileno se utiliza cuando
las tuberías van extendidas a ras de suelo y se desea elevar al microaspersor
sobre el mismo, para obtener un mayor alcance de los chorros. Para ello, los
microaspersores se pueden instalar sobre estacas de distintas formas y
dimensiones que se elevan en el suelo y sostienen al microaspersor a una cierta
altura sobre el mismo.
Algunos de los microaspersores de bailarina permiten la
incorporación de dispositivos Anti-Mist (antinebulizador) que reducen la
velocidad de salida del chorro, produciendo gotas de mayor tamaño, que son
menos sensibles al arrastre y dispersión por el viento.
Los reguladores de flujo son dispositivos que se pueden
instalar en la base de los microaspersores y cuya misión es la de mantener
constante el caudal arrojado por el microaspersor dentro de un cierto límite de
presiones. En definitiva se trata de un pequeño regulador de caudal, que
acoplado al microaspersor, le confiere la característica de "autocompensante".
Aunque los microaspersores de bailarina son los que han
alcanzado una mayor difusión, existen modelos de características y principios
de funcionamiento totalmente diferente. Así encontramos microaspersores de
impacto (de funcionamiento similar al los aspersores) de hélice etc.
El área mojada por un microaspersor es generalmente circular,
aunque pueden encontrarse algunos modelos sectoriales. En concreto, los
microaspersores de tipo bailarina producen siempre áreas mojadas circulares,
aunque pueden ponerse pequeñas pantallas que reduzcan la superficie mojada a
sectores circulares.
Para elegir un microaspersor
hay que tener en cuenta en cuenta :
- El
Ø de
la boquilla será mayor o igual a 1 mm.
- La presión de funcionamiento estará comprendida entre 1,5
atm y 2 atm
- El caudal estará entre 50 y 100 l/h
- La separación entre microaspersores coincidirá con su radio
de alcance.
- La separación entre líneas será un 20 -30% mas que el radio
de alcance.
- Se puede instalar directamente sobre tubería superficial e PE
(25 ó 35 mm de Ø)
o bien podrán ir dispuestos sobre varillas soporte y
microtubo.
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