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Llamamos
cabezal de riego al conjunto de elementos destinados a filtrar, tratar,
medir y suministrar el agua a la red de distribución.
Contamos
con un grupo de bombeo que dota al agua de la presión necesaria para
alcanzar el punto más alejado de la red. Puede formar parte del cabezal o
estar alojado en un lugar independiente. Hay casos en los que el agua
llega a la instalación a través de una red de riego a la demanda, con la
presión suficiente, no siendo entonces necesaria la estación de bombeo.
El
sistema de filtrado es uno de los componentes principales del cabezal, y
esta compuesto por distintos tipos de filtros con los que se pretende
eliminar las partículas y elementos que lleva el agua en suspensión y
que pueden ocasionar obturaciones en cualquier parte de la red de riego,
principalmente en los emisores. Otro elemento de vital importancia es el
equipo de fertirrigación que añade fertilizantes, microelementos,
fitosanitarios, etc al agua de riego.
SISTEMAS
DE FILTRADO.
La
obturación de los emisores es uno de los problemas más importantes de
los sistemas de riego localizado. Suele producirse por partículas
minerales (arena, limo, arcilla), partículas orgánicas (algas, bacteria,
restos de plantas o animales), y sales precipitadas que provienen de los
fertilizantes añadidos, o las que están presentes en el agua de riego.
Si se producen obturaciones, el coste de mantenimiento de la red será
mayor, la duración de los componentes de la instalación se vera reducida
y el agua de riego se aplicara con mayor uniformidad.
Para
evitar las obturaciones se colocan una serie de filtros en el cabezal. Si
el agua de riego viene cargada con gran cantidad de solidos en suspensión
, entonces hay que realizar un prefiltrado a la entrada del cabezal. Para
realizar el prefiltrado se utilizan uno o mas hidrociclones, pero si el
agua llega sin presión al cabezal entonces se utilizan los depósitos de
decantación.

Una
vez que las partículas mas gruesas se han eliminado, el agua pasa por el
equipo de filtrado y queda lista para su distribución por la red (si hay
equipo de fertirrigación, los inyectores añadirán antes los elementos
que hallamos programado al agua de riego).. Si el conjunto de filtros
está en paralelo, la capacidad de filtrado será la suma de las
capacidades de cada uno de ellos, y si están en seria será la del filtro
de manos capacidad. Una vez conozcamos la capacidad de filtrado, sabremos
cuantos filtros hay que instalar en paralelo o en serie atendiendo al
caudal que va a circular por la red. Los filtros más usuales en un equipo
de filtrado son:
Filtros
de arena.
Se
usan fundamentalmente para retener las partículas orgánicas en
suspensión. Son depósitos llenos de arena o grava por la que circula el
agua, dejando las partículas. Tienen una gran capacidad de acumulación
de suciedad.

Filtros
de malla.
Retienen
todo tipo de sólidos en suspensión. Las impurezas se retienen en la
superficie de unas mallas dotadas de orificios de pequeño tamaño,
fabricadas en material no corrosivo (acero, plástico).

Filtros
de anillas.
Tienen
la misma función que los filtros de malla pero aquí las impurezas quedan
atrapadas entre unas anillas ranuradas que se encuentran agrupadas y
ajustadas unas con otras en un cartucho insertado en la carcasa del
filtro.

Actualmente
existen en el mercado filtros de mallas o anillas autolimpiantes que
incluyen un mecanismo de inversión del flujo y aprovechan la misma
presión del agua para expulsar la suciedad a un circuito de drenaje.
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