| Es la parte mas
importante del proyecto de riego, ya que cualquier error aquí generara
un sistema de riego inadecuado a lo que se precise, por ejemplo si
se estiman unas necesidades de riego menores a las reales, repercutirá
en la producción, la calidad y podrían darse problemas de salinidad
por falta de lavado de sales.
VOLUMEN DE SUELO HUMEDECIDO.
Tenemos que establecer un mínimo de volumen de
riego a humedecer, que tendrá que ser suficiente para garantizar el suministro
de agua necesario para un óptimo desarrollo.
El volumen de suelo humedecido se sustituye por
el de porcentaje de suelo mojado (P), que es la relación expresada en % entre
el área mojada por los emisores y el área total regada.

El valor de porcentaje mojado mas apropiado
depende del tipo de cultivo (frutales, cultivos herbáceos), clima (húmedo,
árido) y del tipo de suelo. Se recomiendan los siguientes valores:
- Cultivos frutales de marco de plantación
amplio: 25%-35% variando desde el valor inferior al superior al aumentar la
aridez del clima y cuanto mas ligera sea la estructura del suelo.
- Cultivos de plantación de marco medio
(distancia entre plantas inferior a 2,5 m): del 40% al 60%, variando según
la misma relación anterior.
- Cultivos de marco de plantación reducido
(hortícolas, florales, cultivos herbáceos en general): El porcentaje de
suelo mojado que se les asigna a estos cultivos está comprendido entre un
70% y un 90% pudiendo variar en algunas ocasiones.

Valores altos de P incrementan la seguridad del
sistema, sobre todo en caso de averías de la instalación o en situaciones
extremas de evapotranspiración. Por el contrario si se toman valores excesivos
incrementaremos el valor de la instalación (mayor cantidad de emisores, diámetros
mayores de las tuberías etc.).
En el riego localizado se persigue una
concentración máxima de raíces funcionales y en la mayoría de los cultivos
esto sucede entre los 15 y los 30 cm de profundidad.
NÚMERO Y DISPOSICIÓN DE LOS EMISORES.
Cultivos con amplio marco de plantación.
Hay que mojar bien toda la superficie de
terreno bajo la copa del arbol para evitar un excesiva evapotranspiración.
Para evitar pérdidas de agua por filtración
profunda se instala un mayor número de emisores y por tanto el porcentaje de
suelo mojado.

Cuando se disponen de emisores en
línea en los cultivos con marco de plantación medio o amplio, hay que procurar
que las zonas húmedas se unan a una profundidad no superior a la de las
raíces. De no ser así, la raíz es posible que no sea capaz de atravesar suelo
seco y la zona salinizada que hay entre los dos bulbos, y por tanto no
colonizarían esa zona. En este caso estaremos desaprovechando una zona de agua
al no estar ocupada por las raíces, es decir estamos disminuyendo la eficiencia
del sistema.

En el caso de
los cultivos permanentes tenemos que vigilar el anclaje y por tanto tenemos que
disponer los emisores de forma que la raíz se desarrolle equilibradamente. 
En
plantaciones jóvenes se coloca un número menor de emisores que va
incrementándose hasta el número definitivo. En un suelo arenoso el porcentaje
de suelo mojado es mucho menor que en un suelo arcilloso por lo que aquí es
recomendable utilizar microaspersores en vez de goteros. Cultivos
herbáceos. En
estos casos la solución que se adopta cuando se trata de cultivos de alta
densidad es la de mojar franjas continuas que coincidan con las líneas de
plantas, dejando secos los espacios entre filas. Generalmente, la distancia
entre plantas de una misma línea de cultivo no coincide con la distancia entre
emisores, como consecuencia muchas plantas están en zonas de mayor salinidad y
menor humedad. Esta es la razón por la que aquí el solape de bulbos es de
vital importancia. En estos
cultivos la disposición típica de riego es una tubería lateral por cada
línea de plantas con emisores muy próximos entre si (20, 33, 40 cm), de tal
manera que se produzca un solapamiento de los bulbos húmedos. También pueden
utilizarse tuberías exudantes. A veces para reducir costes se utiliza una
tubería lateral por cada dos líneas. FRECUENCIA
Y TIEMPOS DE RIEGO. Para
conseguir una alta eficiencia de riego se debe aportar el agua en riegos cortos
y muy frecuentes. Atendiendo al cultivo, suelo, clima etc, la duración del
riego puede variar desde varios riegos en un solo día hasta intervalos de 3 y 4
días. El riego debe ser mas
frecuente cuanto
-
menos profundo sea el suelo
-
menor sea la capacidad del
suelo para retener agua (arenoso)
-
mayor sea la ETP
-
peor sea la calidad del agua
No debe regarse las 24 horas del
día, ya que debe haber algunas horas dedicadas al mantenimiento de la
instalación, recarga de abonos y reparación de posibles averías. Se
recomienda un tiempo máximo de riego de 20 horas.
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