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El grado de
automatización de una instalación es tan variable que puede oscilar desde un
nivel denominado "cero", en el que la apertura y cierre se realiza de
una manera manual, hasta un nivel de automatismo total, en la que la puesta en
marcha de los diferentes elementos se realiza según las medidas de sensores que
determinan la necesidades de agua de las plantas y miden y corrigen instantáneamente
determinados parámetros de calidad del agua (conductividad y pH). El
control del riego de forma automática se puede realizar por tiempos (las
válvulas cierran el paso de agua tras un periodo de tiempo) o por volúmenes
(las válvulas cierran tras haber pasado una cantidad de agua determinada). AUTOMATIZACIÓN
POR TIEMPOS. Es una forma muy simple
de automatización que se basa en determinar el tiempo que tiene durar el riego
teniendo en cuenta la dosis necesaria, el marco de los emisores y el caudal que
suministra cada emisor 
Para
efectuar este tipo de automatismo es necesario contar con electroválvulas
y programadores. La automatización por tiempos no garantiza que el aporte de la
dosis de agua sea la determinada para el cultivo, sino que esta regando un
tiempo preestablecido. Si las condiciones de presión, caudal etc., se
mantienen, posiblemente este cerca de esta dosis, pero si estas condiciones
varían a lo largo del riego, también variará la dosis aplicada. AUTOMATIZACIÓN
POR VOLÚMENES. Con esta forma de
automatización, el paso de agua se corta cuando ya ha pasado el volumen de agua
que es necesario para el riego. Se requieren válvulas de accionamiento
automático (hidráulicas, volumétricas o electroválvulas) y en algunos casos
un programador de riegos. Dependiendo del tipo de los elementos que se utilicen
se pueden conseguir distintos niveles de automatización. Nivel
1. Cada unidad de riego lleva
asociada una válvula manométrica que inicialmente está cerrada y en la que se
ha seleccionado la cantidad de agua que se desea que pase hacia cada unidad. La
primera válvula se abre manualmente y se cierra automáticamente cuando se
llega al volumen deseado. A continuación se abre de forma manual l a segunda
válvula volumétrica que se cerrará al pasar el volumen predeterminado. de
contar con mas unidades se procedería igual. 
Nivel
2. De igual forma cada unidad
de riego tiene en cabecera una válvula manométrica, pero la primera esta
conectada a la segunda, esta a la tercera y así consecutivamente. 
La
primera válvula se abre manualmente y cuando ha pasado el agua deseada se
cierra y envía una señal hidráulica por un tubo de conexión a la segunda,
que se abre y empieza a dejar pasar el agua. Esta actuará de forma similar y
tras cerrarse abrirá la tercera y así sucesivamente. Si
las unidades de riego son muy grandes, es necesario disponer de válvulas
volumétricas de gran diámetro, que en general son muy caras. En estos casos es
frecuente efectuar el riego con satélite, en el que la unidad de riego tiene
una válvula volumétrica que deja pasar agua a una sola subunidad, pero que
está conectada a válvulas hidráulicas dispuestas al principio del resto de
las subunidades de esa unidad. Así las volumétricas podrán ser mas pequeñas
y baratas, reduciendo e costo del automatismo. Solo hay que que accionar
manualmente la volumétrica de la unidad 1 y automáticamente se conectan sus
hidráulicas asociadas. Cuando la volumétrica cierra, se cierran las
hidráulicas y se transmite la señal a la válvula manométrica de la siguiente
unidad y continua el proceso. 
Nivel
3. Esa el sistema mas
avanzado de automatización usando válvulas y programadores. También se le
conoce como programación electrónica por volúmenes. El elemento que ejecuta y
coordina todas la operaciones de riego es el programador de riego enviando y
recibiendo señales de los elementos de control y medidas. 
Automatización
por ordenador. El ordenador
consigue un grado total de automatización de la instalación, desde la limpieza
de filtros, el control de la fertirrigación, programación automática según
la demanda real del cultivo en tiempo real, ajuste de parámetros químicos del
agua, etc. Requiere la instalación de
sensores de todo tipo, de humedad del suelo, contadores, manómetros sondas de
pH y CE, estaciones climáticas etc. El
sistema es caro y por tanto solo se utilizan cuando es preciso dar riegos
frecuentes con un control muy estricto de fertilización (cultivos de elevado
valor económico).
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