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Información técnica Riego agrícola Riego localizado Elementos de control. medida, protección y automatismos Elementos de la red de riego  Elementos de protección

 

 

Protegen los elementos de sobrepresiones o depresiones. Normalmente coinciden con la apertura y cierre de válvulas, puesta en marcha de bombas etc.

Aunque hay diversos tipos de mecanismos, los mas utilizados en riego localizado son las ventosas y los calderines.

VENTOSAS.

Son dispositivos que se instalan en las conducciones de agua para introducir o evacuar el aire. Se clasifican en:

Purgadores o ventosas monofuncionales: Se encargan de eliminar el aire que se acumula en las conducciones durante un funcionamiento normal

Ventosas bifuncionales: Sirven tanto para la evacuación del aire acumulado en las tuberías durante su llenado, como para la introducción de este durante su llenado.

Ventosas trifuncionales: Realiza las tres funciones antes descritas, es decir, purgar, admisión y expulsión de aire en las tuberías.

Las ventosas evitan sobrepresiones de las tuberías durante el llenado y depresiones durante el vaciado. En ocasiones se producen bajadas de presión que quedan por debajo de la atmosférica y que pueden producir el aplastamiento de las tuberías. En estos casos las ventosas permiten la admisión de aire que funciona a modo de colchón.

En general deben instalarse en los siguientes lugares dentro de una instalación de riego localizado:

  • Puntos altos de la instalación.
  • Tramos largos con pendientes uniformes.
  • Cambios de pendientes en las conducciones.
  • Salidas del grupo de bombeo.

CALDERINES.

Son depósitos metálicos de diferentes tamaños y forma (normalmente cilíndricos) que contienen en su interior aire y agua a presión). Alivian la presión del sistema cuando esta sube demasiado, haciendo que el agua de la red entre en el calderín y el aire que hay en su interior se comprima (trabaja haciendo un efecto de amortiguación de la presión).

Si por el contrario la presión en la red disminuye, el aire que está comprimido en el interior del calderín empuja al agua logrando así reestablecer la presión adecuada.

Existen dos tipos de calderines, los de contacto, en los que el agua y el aire ocupan un solo espacio; y los de vejiga, en los que el aire está confinado en una bolsa elástica y no entra en contacto con el agua. Los primeros son más recomendados cuando se trabaja con grandes volúmenes, pero es necesario disponer de un compresor para mantener el aire comprimido en el interior del calderín.

 

 

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