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Las obturaciones biológicas están causadas
principalmente por la acumulación de algas, bacterias, o algún resto vegetal
en la red de riego.

Si el agua de riego permanece estancada en las
albercas, balsas o depósitos antes de pasar a la red de riego, se
desarrollarán algas con facilidad gracias a las condiciones de reposo,
iluminación, temperatura etc. Para prevenir la aparición de estas algas es
conveniente cubrir el depósito con una malla de sombreo o tratar con algún
alguicida si lo anterior no fuera posible. El sulfato de cobre, hipoclorito
sódico o permanganato potásico se recomienda para este fin, frente a otros
alguicidas que darán el mismo resultado aunque a mayor precio. Además, el
permanganato potásico no deja residuos tóxicos en el agua de riego. El
tratamiento preventivo con alguicida deberá hacerse cada vez que se renueve el
agua, al menos una vez a la semana en verano y una vez al mes en invierno. Las
dosis de alguicidas recomendadas son las que aparecen en la siguiente tabla.

El cloro disuelto en el agua actúa
como un potente agente oxidante, que ataca vigorosamente a microorganismos tales
como bacterias o algas, destruyendo la materia orgánica. Así, la cloración es
una solución efectiva y económica al problema de obstrucción de los
componentes de la instalación por acumulación de microorganismos.
La mejor medida de prevención de
la aparición de algas y bacterias en la red de riego es la cloración del agua
con hipoclorito sódico. Este tratamiento puede ser continuo o intermitente
según el fin que se proponga. Si el objetivo es controlar el crecimiento
biológico en filtros, tuberías y emisores, tratamientos intermitentes serán
suficientes, pero si el agua es mas rica en hierro, la cloración deberá ser
continua. Las tratamientos preventivos con hipoclorito sódico se deben hacer
siempre antes de de la entrada de los filtros, para evitar el desarrollo de
algas en el interior de los mismos: Habrá que tener especial precaución cuando
el aporte de cloro se realice al regar cultivos sensibles a este elemento.
Si se detectan obturaciones en la
red de riego por el desarrollo de microorganismos, el tratamiento con
hipoclorito sódico será mas intenso, en cuyo caso se recomienda realizarlo
cuando no haya cultivo. Si esto no fuera posible, tras el tratamiento es
necesario realizar una aplicación importante de agua para diluir el cloro en el
bulbo húmedo.
Es muy importante tener en cuenta
que no pueden mezclarse los tratamientos con hipoclorito sódico con
tratamientos con ácidos, porque el cloro se desprendería como gas, resultando
muy venenoso.

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